Videoclip

“7” — Sol Ulloa (dir. Juan Manuel Pinzón, Benjamín Baccetti)

Una representación cruda y gráfica de los 7 pecados capitales.

 

"7" — Sol Ulloa (dir. Juan Manuel Pinzón, Benjamín Baccetti) - Frame still del videoclip
"7" — Sol Ulloa (dir. Juan Manuel Pinzón, Benjamín Baccetti) - Frame still del videoclip
"7" — Sol Ulloa (dir. Juan Manuel Pinzón, Benjamín Baccetti) - Frame still del videoclip

 

¿Por qué eligieron trabajar con los siete pecados capitales?

Cuando Sol se acercó a nosotros lo hizo de la manera más honesta posible. Quería hacer un full álbum, pero no tenía ni idea de cómo ni por dónde empezar. Solo sabía que el proyecto se llamaba 7, que cada canción llevaba el nombre de un pecado capital y que estaba dispuesta a todo. Nos dijo que confiaba plenamente en nosotros, que le diéramos rienda suelta a nuestra imaginación sin filtro. Eso fue lo más poderoso: esa confianza total es algo que casi nunca pasa.

 

¿Cómo describirían la experiencia de dirigir este proyecto?

Para nosotros era la oportunidad que veníamos esperando hacía mucho tiempo. Después de tantos años dirigiendo en dupla teníamos acumuladas un montón de ideas que nunca habíamos podido concretar, imágenes y pequeños delirios que en otros proyectos resultaban demasiado arriesgados o directamente no encontraban lugar: cuerpos apilados, una persona enterrada viva en tiempo real, prótesis para deformar un rostro y volverlo monstruoso; y otras que no eran tan arraigadas pero que tampoco habíamos logrado materializar, como una levitación o un cuerpo en llamas. Eran obsesiones que nacían de nuestros intereses compartidos por el terror, el body horror, lo onírico, el inconsciente, lo performático, lo absurdo y la exploración de las pulsiones más primitivas y vitales. Con 7 todo eso pudo finalmente salir a la superficie y convivir en un mismo universo.

Comenzamos a pensar la idea junto con Juan Lanzillotta que, además de ser nuestro asistente de dirección, hizo la dirección creativa con nosotros. Narrativamente nos interesaba alejarnos de la visión moral de los pecados. No queríamos hablar de castigo ni de culpa. Por eso invertimos el orden tradicional y arrancamos con la pereza para terminar en la soberbia. Ese recorrido nos dio un crescendo que no buscaba redención sino liberación. Cada paso hacia el abismo la acercaba a Sol a una versión más auténtica de sí misma. La experiencia terminó siendo un viaje a su infierno personal, entendido no como condena sino como territorio de poder. Queríamos que el inconsciente dominara la realidad, que la lógica de lo onírico impusiera sus reglas y que los espacios se volvieran metáforas vivas.

 

¿Qué momento del proceso creativo recuerdan como el más significativo?

El rodaje fue un desafío enorme. Desde hacía años teníamos el deseo de filmar en ese barco, pero lo guardábamos como un tesoro, esperando que apareciera el proyecto ideal. 7 fue ese proyecto. Para nosotros la locación debía ser tan protagonista como la propia Sol: un espacio laberíntico que arrastrara al espectador a un infierno inconsciente. Cada pasillo, cada rincón estrecho, cada cambio de nivel debía generar la sensación de estar atrapados en un sueño que podía volverse pesadilla en cualquier momento. Esa atmósfera en el barco ya estaba de base; no hacía falta inventar demasiado, el barco en sí mismo era un personaje que dictaba la narrativa. Por otro lado, y no menor, al ser Sol una artista emergente no contábamos con un gran presupuesto. Las ambiciones eran altísimas y había que encontrar la manera de materializarlas sin perder potencia. Ahí es donde el equipo se volvió indispensable. Desde el primer momento creyeron en el proyecto y se entregaron con la misma intensidad que nosotros. En producción tuvimos a Agustina Claramonte y Jimena González, que fueron como las madres del rodaje: las que pusieron orden, contuvieron y se aseguraron de que todo funcionara aun en medio del caos, a la par que yo (Juanma) estuve desde el lugar de producción ejecutiva, velando porque las piezas se acomodaran para que la visión pudiera cumplirse. Ensayamos cada pieza con una coreografía meticulosa bajo la supervisión de Cande Gauffin y Lucía Giannoni, que armaron un elenco de performers con una entrega y una fisicalidad generosa impresionante. La dirección de arte de Sol Franco terminó de dar vida a escenarios que parecían surgir de lo más profundo de un sueño o de una pesadilla.

La fotografía de Vladimir Lobunéts encontró esa textura onírica y perturbadora que sostenía toda la visión, y en maquillaje Escalante y Tamara Novoa dieron forma a las prótesis faciales y corporales que definieron parte de la estética del proyecto, creando imágenes que quedaron como emblemas de los videos. Y después estuvo Sol, en el centro de todo. Hay una gratitud enorme en ver a alguien exponerse con tanta determinación. Más allá de haber confiado desde el inicio, en el set se entregó con una intensidad total. No hubo un solo momento de duda, no hubo un “esto no lo hago”. Ella se metió de lleno en cada propuesta, desde lo más físico hasta lo más extremo. Esa entrega nos permitió arriesgar más, porque sabíamos que estábamos acompañados por alguien que no tenía miedo de atravesar lo incómodo, lo extraño, lo crudo.

El cansancio de rodar dos días seguidos, durmiendo en la misma locación, se compensaba con la certeza de que estábamos logrando algo hermoso. Ese equilibrio entre limitaciones materiales y ambiciones creativas fue lo que marcó la experiencia: cada obstáculo era una oportunidad para inventar soluciones, y esa búsqueda constante terminó dándole al proyecto una fuerza aún mayor. La postproducción fue otra etapa fundamental. Nos asociamos con Marteee Studio, que se sumó como productor asociado aportando todo el trabajo de post, VFX y color. Julián De Luca, como colorista, terminó de darle vida a la atmósfera, reforzando la intensidad de los climas y la fuerza simbólica de cada universo. Emi Ochoa se encargó de los efectos visuales, incluyendo la construcción digital del cuerpo en llamas, una de las escenas más complejas y recordadas. Y en el montaje contamos con la mirada de Juan Pablo Arrieta, que logró articular cada pieza para que los siete mundos se sintieran como capítulos de un mismo viaje.

 

¿De qué manera este videoclip resignificó o profundizó su pasión por dirigir?

7 fue un proyecto que nos reconectó con el deseo más primario que teníamos cuando soñábamos con estudiar cine: esa fantasía de poder inventar universos, climas, imágenes que solo existen en el terreno de la imaginación. Y de pronto, ver que todo eso podía materializarse, que esas obsesiones podían hacerse cuerpo en un rodaje, fue inspirador y profundamente gratificante. Nos conectó con la sensación de jugar, con ese impulso de la infancia donde todo es posible. En la industria muchas veces ese cruce entre lo autoral y lo comercial se vuelve difícil. Las convicciones y los deseos personales suelen quedar relegados frente a lo que se supone que “funciona”. Para nosotros, poder ser fieles a esas ideas, llevarlas a fondo y confiar en que alguien las iba a ver, abrazar y apostar por ellas fue un aprendizaje enorme, una confirmación muy satisfactoria. Porque cuando esos delirios logran salir a la luz contra todo pronóstico, terminan marcando la diferencia. Y eso nos deja con más ganas que nunca de seguir creando.

Sobre este video

Videoclip oficial de 7 interpretado por Sol Ulloa. Dirigido por Juan Manuel Pinzón, Benjamín Baccetti. Una producción de Marteee Studio. Editado por: Larala Music. Formato: Videoclip.




Créditos Completos

Dirigido por
Juan Manuel Pinzón
Benjamín Baccetti

Dirección Creativa
Benjamín Baccetti
Juan Manuel Pinzón
Juan Lanzillotta



ELENCO

Sol Ulloa
Pilar Rodrigo
Mayrene Márquez
Canela Escala Usategui
Violeta Montes
Manuel Pallero
Leandro Godoy
Frana Zabala
Braian Bre
Nayla Manganiello
Maiki Ghioldi



PRODUCCIÓN

Producción
Larala Music
Marteee Studio

Producción Ejecutiva
Agustina Claramonte
Juan Manuel Pinzón

Jefatura de Producción
Jimena González

Asistencia de Dirección
Juan Lanzillotta

Asistencia de Producción
Mercedes Calabro

Ayudantía de Producción
Matías Orsini



CÁMARA E ILUMINACIÓN

Dirección de Fotografía
Vladimir Lobunéts

Foquista
Teo Vinué

Gaffer
Quino Styslo

2° de Cámara
Franca Battle

Eléctricos
Juan Andrés Morales
Agustín Stagno



ARTE, VESTUARIO Y MOVIMIENTO

Dirección de Arte
Sol Franco

Ambientación
Ludmila Muñoz

Asistencia de Arte
Anna Wolf

Utilería (Realización)
Carlos Alberto Gaulio

Ayudantía de Utilería
Gustavo Barroso

Coreografía y Coach de Movimiento
Candelaria Gauffin
Lucía Giannoni

Vestuario
Martina Pereira

Asistencia de Vestuario
Vanina Cáseres

Maquillaje y Pelo FX
Escalanta
Tamara Novoa



POSTPRODUCCIÓN

Edición
Juan Pablo Arrietas

VFX
Emilio Ochoa (Marteee Studio)

Color
Julián Deluca (Marteee Studio)

Diseño Sonoro
Joaquín Otero (Silence Audio)
Lautaro Rico Gómez (Aura Sound Studio)

Diseño Gráfico
Federica Slavich

Foto Fija
Benjamín Baccetti



CRÉDITOS ADICIONALES

Larala Music
Esteban Caselli
Santiago Vidal
Martín Aragón

Productor
Sancho

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